Somos una pequeña panadería que se encuentra en el caserío Aldaba Zahar. En las faldas del monte Intxur y con Aralar frente a frente, elaboramos un pan que respeta y cuida tanto las tierras como los cuerpos que amamos.
Molemos el cereal ecológico de los pequeños productores de Euskal Herria en el molino de piedra de nuestro caserío y añadimos a la harina, tanto el agua de montaña como la sal del mar. El ingrediente más importante, sin embargo, es el tiempo; estar atento a la transformación de la fermentación natural y cuando llegue el momento meter la pasta en el horno para que el fuego complete y termine el trabajo.